En un mes en el que economistas de consultoras privadas expusieron lecturas divergentes sobre el nivel de actividad, la recaudación por el Impuesto a las Ganancias alcanzó un máximo de $7,8 billones y contribuyó a mejorar el resultado global tras nueve meses de caída en valores ajustados por inflación. El tributo se vio impulsado por el aumento de las utilidades de las empresas y de la base imponible de los trabajadores.